sábado, 28 de febrero de 2009

El hoyo perfecto


Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique y uno de los más agudos analistas de la situación mundial, llamó a la actual crisis económico-financiera «la crisis perfecta». Putin, en Davos, la llamó «la tempestad perfecta». Yo por mi parte la llamaría «el hoyo perfecto». El grupo que compone la Iniciativa Carta de la Tierra (M. Gorbachev, S. Rockfeller, M.Strong y yo mismo, entre otros) advertía hace años: «no podemos continuar por el camino ya andado, por más llano que se presente, pues más delante se encuentra un hoyo abismal». Como un estribillo lo repetía también el Foro Social Mundial, desde su primera edición en Porto Alegre en el año 2001.

Pues bien, ha llegado el momento en que el hoyo ha aparecido. Dentro de él han caído grandes bancos, fábricas tradicionales, inmensas corporaciones transnacionales. Fortunas personales de miles de millones de dólares se han unido al barro de su fondo. Stephen Roach, del banco Morgan Stanley, también afectado, confesó: «Se equivocó Wall Street. Se equivocaron los reguladores. Se equivocaron las agencias de evaluación de riesgo. Nos equivocamos todos». Pero no tuvo la humildad de reconocer: «Acertó el Foro Social Mundial. Acertaron los ambientalistas. Acertaron grandes nombres del pensamiento ecológico como J. Lovelock, E. Wilson y E. Morin».

En otras palabras, los que se imaginaban señores del mundo -hasta el punto de decretar alguno de ellos el final de la historia-, que sostenían la imposibilidad de toda alternativa y que en sus concilios ecuménico-económicos promulgaron los dogmas de la perfecta autorregulación de los mercados y de la única vía, la del capitalismo globalizado, han perdido ahora todo su latín. Andan tan confusos y perplejos como un borracho por una calle oscura. El Foro Social Mundial, sin orgullo pero con sinceridad, puede decir: «nuestro diagnóstico era correcto. No tenemos todavía la alternativa pero una cosa es segura: este tipo de mundo ya no tiene capacidad para seguir y proyectar un futuro de inclusión y de esperanza para la humanidad y para toda la comunidad de vida». Si continúa, puede poner fin a la vida humana y herir gravemente a la Pachamama, la Madre Tierra.

Sus ideólogos tal vez no crean ya en dogmas y se contenten con el catecismo neoliberal, pero andan buscando un chivo expiatorio. Dicen: «No es el capitalismo en sí el que está en crisis. Es el capitalismo de corte norteamericano que gasta un dinero que no tiene en cosas que la gente no necesita». Uno de sus sacerdotes, Ken Rosen, de la Universidad de Berkeley, por lo menos ha reconocido: «El modelo de Estados Unidos está equivocado. Si todo el mundo utilizase el mismo modelo, nosotros ya no existiríamos».

Hay aquí un engaño evidente. La razón de la crisis no está solamente en el capitalismo estadounidense como si hubiera otro capitalismo correcto y humano. La razón está en la lógica misma del capitalismo. Ya J. Chirac y una gama considerable de científicos han reconocido que si los países opulentos situados en el Norte quisiesen generalizar su bienestar a toda la humanidad, necesitaríamos por lo menos tres Tierras iguales al actual.

El capitalismo es, por su propia naturaleza, voraz, acumulador, depredador de la naturaleza, creador de desigualdades y sin sentido de solidaridad hacia las generaciones actuales y mucho menos hacia las futuras. No se le quita la ferocidad a un lobo haciéndole algunas caricias o limándole los dientes. El lobo es feroz por naturaleza. Igualmente, el capitalismo, poco importa el sitio donde se realice, ya sea en Estados Unidos, en Europa, en Japón o en Brasil, cosifica todas las cosas, la Tierra, la naturaleza, los seres vivos y también a los humanos. Todo forma parte del mercado, y de todo se puede hacer negocio. Este modo de habitar el mundo regido solamente por la razón utilitarista ha cavado el hoyo perfecto. Y ha caído en él.

La cuestión no es económica. Es moral y espiritual. Solo saldremos del hoyo a partir de otra relación con la naturaleza, sintiéndonos parte de ella y viviendo la inteligencia del corazón que nos hace amar y respetar la vida y a cada ser. De lo contrario, continuaremos en el hoyo en el que el capitalismo nos ha metido.

Leonardo Boff

Dos comentarios anónimos sobre el artículo.


El  monstruo llamado Sistema Capitalista Mundial está gravemente enfermo y bajo intenso tratamiento incorrecto  en la UCI.

En manos de semejante monstruo,  la humanidad entera está sumida en un grave peligro.

La crisis actual del sistema capitalista imperialista es la mayor de toda su historia; no hay posible solución pacífica, o revolución socialista mundial, o una nueva guerra imperialista de dimensiones catastróficas a escala planetaria.

No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita

Se trata de un mensaje de amor, de hacer un mundo en común con los otros, se trata de vivir.

Se trata que dejar de esquilmar la naturaleza y a nuestros semejantes a través del desarrollo, el progreso, el consumo y el crecimiento.

Se trata también de construir una sociedad desde la sencillez, junto a los otros.

Muchas personas, muchas organizaciones, muchos pueblos ya están en ello -Chiapas, Movimiento de los sin tierra, Vía Campesina...

Salud y alegría 

sábado, 21 de febrero de 2009

Desigualdad y crisis financiera.


El que fue Secretario de Trabajo con Clinton, Robert Reich, un estudioso progresista del mercado del trabajo y las desigualdades, ha publicado un artículo en el que comenta una coincidencia significativa. En 1976, el 1% más rico de la población de Estados Unidos poseía el 9% de la riqueza. Ahora, después de estos años de políticas neoliberales, ya acumula el 20%. Pero la coincidencia que señala Reich es que este volumen, el 20%, es justamente el que el 1% más rico de la población de entonces poseía en... 1928. ¿Una simple coincidencia?
Reich comenta otros dos datos interesantes. Uno, que en 1994 había en Estados Unidos 38 millones de personas sin seguro médico y ahora, después de la era Bush, 44 millones. El otro, que la fracción del crecimiento de las rentas que se apropia el 1% más rico pasó de ser el 45% en la etapa de Clinton al 73% en la de Bush.
Un buen ejemplo de lo que en realidad es el "patriotismo" del que presume la derecha radical: la confusión del conjunto de la patria con sus miembros más ricos.
Yo tampoco creo que sea una mera coincidencia el que la crisis se esté produciendo justo después de esta época de gran deterioro en la distribución de la riqueza. Todo lo contrario. 


Lo que me parece que ha ocurrido justamente es que las políticas neoliberales han traído consigo la debacle en la que nos encontramos.
La acumulación inmensa de riqueza en las clases más ricas y la generación de beneficios multimillonarios se ha realizado a costa de depauperar a la inmensa mayoría de la sociedad y de empobrecer relativa e incluso absolutamente a las clases trabajadoras. Esto último ha deteriorado su capacidad de compra global, lo que ha reducido la capacidad potencial de crecimiento de las economías y, en consecuencia, ha disminuido la posibilidad de alcanzar beneficios de la misma magnitud en los mercados productivos, lo que ha ido expulsando cada vez más capitales y recursos desde la economía real a la financiera.
Pero en esta última lo que se ha ido acumulando es capital especulativo y lo que se han producido han sido continuas burbujas al amparo de la legislación permisiva y de la propensión al fraude y al cortoplacismo que suele ser consustancial con la economía de casino.
Ese es el origen material de la crisis y no hay que ser demasiado inteligente ni un economista de otro mundo para percatarse de que no se podrá salir de ella si no es cambiando radicalmente esta pauta de distribución de la renta y penalizando con fuerza la actividad especulativa y la deriva hacia ella de los capitales.

Juan Torres López.

Transcripción. El Zapatazo.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Los Banqueros


¿Qué hacer con estos banqueros? Se cuenta que en los primeros días de la banca, allá por los siglos XVI y XVII, los banqueros, por lo menos en Europa central, eran por lo general calvinistas, gente con un código moral exigente que, durante cierto tiempo, tuvo el loable escrúpulo de aplicarlo a su profesión. Tiempo que sería breve, visto el infinito poder corruptor del dinero. En fin, la banca mudó mucho y siempre para peor. Ahora, en plena crisis económica y del sistema financiero mundial, comenzamos a tener la incómoda sensación de que quien saldrá mejor parado de la tormenta serán precisamente los señores banqueros. En todas partes, los gobiernos, siguiendo la lógica del absurdo, corrieron a salvar la banca de los apuros de los que, en grande parte, había sido responsable. Millones de millones han salido de las arcas de los Estados (o del bolsillo de los contribuyentes) para reflotar a centenares de grandes bancos, de manera que puedan retomar una de sus principales funciones, la crediticia. Parece que hay señales graves de que los banqueros se crecieron, considerando abusivamente que ese dinero, por estar en sus manos, les pertenecía, y, como si esto no fuera suficiente, reaccionan con frialdad a la presión de los gobiernos para que se ponga rápidamente en circulación, única manera de salvar de la quiebra a miles de empresas y del desempleo a millones de trabajadores. Está claro que los banqueros no son personas de confianza, la prueba es la facilidad con que muerden la mano de quien les da de comer.

El Zapatazo.

domingo, 8 de febrero de 2009

La opinión de Iñaki: El caso madoff

HISTORIA DEL DINERO - VII


Crecimiento infinito vs. Planeta finito

Este sistema financiero depende de la concesión de cada vez más cantidad de dinero en préstamos. Los préstamos se traducen finalmente en un impacto ambiental dado que la gente los pide para comprarse un coche, para viajar, para ampliar una industria o para construir casas, entre otros ejemplos. Podemos ver entonces, que este sistema de crecimiento de la economía mediante el préstamo depende de la conversión constante y creciente de recursos naturales en CO2 y residuos. Y por tanto, en un momento en qué estamos llegando a los límites del crecimiento de la producción de energía a causa del declivio del petróleo y cuando también se acercan los límites de muchas explotaciones mineras, podemos concluir que este sistema creado hace más de 300 años en base al crédito creciente no puede continuar tal y como ahora los conocemos.
Esta reflexión coincide con una gran crisis financiera global, así que nos atrevemos a preguntarnos: ¿Significa la crisis actual el fin del sistema financiero basado en el crecimiento?

Guerras y finanzas

Quizás no os sorprenderá oír que detrás de todas las guerras hay intereses de la industria de armamento para vender más armas y embolsarse mucho dinero. La generación de necesidades de dónde no las había es común en todas las prácticas del capitalismo actual, ya sean armas, nuevos televisores, sistemas de vídeo vigilancia o aparatos eléctricos domésticos, siempre nos encontramos con importantes intereses comerciales detrás.
Más desconocido por el gran público, es la utilización de las guerras por el mundo de las finanzas. La banca utiliza las guerras al menos de dos maneras fundamentales. Por un lado los astronómicos gastos económicos que genera una guerra permiten al poder financiero hacerse con el dominio de los países en lucha; éstos tendrán que estarse muchos y muchos años haciendo frente a la deuda externa contraída como ha sido el caso históricamente de Nicaragua, Filipinas, Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y Zaire.
Por otro lado las guerras en qué intervienen principales potencias, como es el caso de EEUU, permiten crear una gran cantidad de dinero, en forma de deuda pública de los cuales sólo se pagan intereses y de esta manera se da al sistema la liquidez que necesita. La guerra de Irak ha permitido a los bancos de EEUU crear 3 billones de dólares desde su inicio. Éste ha sido el coste de la guerra por EEUU y a la vez es la cantidad que ha aumentado su deuda nacional en el mismo periodo,
que actualmente es de cerca de 10 billones de dólares. Es un dinero que no pagan los ciudadanos norteamericanos sino los de todo el mundo a través de la inflación.

Trascripción.

El Zapatazo.

sábado, 7 de febrero de 2009

Entrevista con José Luis Sampedro-parte 3 de 3

HISTORIA DEL DINERO – VI


El robo financiero en el ámbito internacional.

El financiamiento también interviene dentro del contexto de los intercambios económicos internacionales, es decir de las importaciones y de las exportaciones de materias primeras y productos manufacturados. Si un país tiene una balanza de pagos negativa, es decir que paga más por lo que importa que lo que cobra por lo que exporta, no podría comprar todo lo que querría si no se endeudara.
La deuda externa por lo tanto es consecuencia del déficit comercial de las empresas y el gobierno de un país en su balanza de pagos internacionales.

Desde después de la Segunda Guerra Mundial este comercio internacional se hace básicamente en dólares y desde el 1971, cuando eliminan el patrón oro, la Reserva Federal Americana (FED), tiene total libertad para poner o dejar de poner en circulación los dólares que quiera, ya que no tiene que dar explicaciones a nadie ni demostrar ninguna garantía; tres cuartos de los mismo la banca privada de Estados Unidos, con el único límite de la fracción de reserva que ha de mantener. De este modo, controlando la creación de dólares, una minoría financiera (recordamos que la FED es una entidad privada) controla los valores de las relaciones económicas internacionales. De esta manera EEUU puede comprar todo lo que quiera fuera, mientras que los otros países contraen deudas que tienen que pagar. Los poderes internacionales aprovechan esta deuda para obligar a los países endeudados a asumir determinadas políticas de apertura de fronteras para las mercaderías y la especulación financiera, forzando así que los poderosos se apropien de sus producciones y recursos naturales a precios irrisorios.

El dinero tal y como está concebido es una herramienta a partir de la cual determinados poderes financieros se apropian de todos los recursos naturales y humanos del planeta.

Trascripción.

El Zapatazo.