domingo, 29 de marzo de 2009

Belém. Brasil


“El mundo está empezando a cambiar por el sur”

Zerolo apela al “Socialismo del siglo XXI” en el Foro Social Mundial de Belém

Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales del PSOE y colaborador de El Plural, participó ayer en el IX Foro Social Mundial de Belem con un discurso apelando al “socialismo del siglo XXI” que se base en un modelo de Estado que “defienda lo púbico como garantía de la igualdad de trato y oportunidad”. Un sistema que “exija la responsabilidad social de las empresas y apueste por la paz”.

Zerolo apostó por que el Foro no sea un cúmulo de propósitos, sino que “inspire y motive discursos y políticas de izquierdas” y destacó la labor de “los movimientos sociales y de izquierdas” en el cambio que está viviendo América del Sur.

Socialismo del siglo XXI

Pedro Zerolo participó ayer en el IX Foro Social Mundial de Belém, que se está desarrollando en Brasil. Allí, el dirigente socialista apostó por el “Socialismo del siglo XXI” como una solución para la crisis económica y una resistencia contra “el neoliberalismo que trata de refundarse, como siempre”.

Paz y responsabilidad social
El secretario de Movimientos Sociales socialista describió un “modelo de justicia social, democrático, participativo y de acción comunitaria, donde el Estado, desde la eficacia y la calidez, defienda lo público como garantía de la igualdad de trato y oportunidad”. Un sistema que “exija la responsabilidad social de las empresas y apueste por la paz”.

El mundo cambia
Zerolo afirmó que “el mundo está empezando a cambiar por el sur” y aseguró que la clave de este cambio está en la labor de “los movimientos sociales y de izquierdas”. En este sentido, el dirigente socialista alabó la “histórica participación de los presidentes de Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela” en el Foro Social.

Pedro Zerolo.

martes, 24 de marzo de 2009

¿POR QUÉ EL AGUA NO ES UN DERECHO DE LA HUMANIDAD?


El V Foro Mundial del Agua, que comenzó el pasado lunes 16 de marzo, concluyó este domingo sin contar con el reconocimiento del agua como un derecho fundamental del hombre de los cerca de 190 países participantes, un llamamiento que lleva arrastrándose desde la anterior edición de México en 2006, y que tan sólo ha contado con un respaldo de 19 países, entre los que se encuentra España.


19 países votan para conseguir el derecho fundamental de acceso al agua y en cambio 171 países votan un NO al agua como derecho de la humanidad. Esos 171 han decidido con su voluntad política apoyar la explotación de los acuíferos por las multinacionales para sus beneficios empresariales, dejando sin agua a millones de personas. Otras multinacionales contaminan con productos tóxicos el agua de centenares de personas. Nadie ha investigado a esas compañías y ellas han formado el lobby para que el agua no sea hoy un Derecho Fundamental de las personas.

Más de dos millones de personas mueren al año por consumo de aguas contaminadas. En algunas zonas de la industria maquiladora mexicana, en la frontera con EE UU, el agua es tan escasa que los niños beben coca-cola (Coca-Cola fabricada con el agua de sus tierras). Dos millones de toneladas diarias de residuos humanos son arrojadas a las corrientes de agua, lo que constituye la principal fuente de contaminación, según The World's Water Crisis Report, que afecta a la mitad de la población mundial.

Mientras el mundo se muere de sed, los gobiernos siguen hablando de objetivos del milenio ¿pero qué milenio?

 

TRECE ROSAS ROJAS.

viernes, 13 de marzo de 2009



Obama se suma a la Alianza de Civilizaciones

Supongo que incluso ahora, cuando Barack Obama se suma personalmente a la iniciativa, la derecha política y mediática española seguirá mofándose de la Alianza de Civilizaciones. Francamente, es una pena. Como acaba de señalarme un veterano colega, aunque fuera por patriotismo, nuestra derecha debería, como mínimo, mostrarse neutral en ese asunto. Al fin y al cabo, la Alianza de Civilizaciones es la iniciativa diplomática española de mayor éxito en nuestra reciente historia. La han suscrito decenas de países, la Asamblea General de Naciones Unidas y ahora el mismísimo presidente de ese Estados Unidos al que tanto dicen admirar nuestros derechistas (en realidad, todos sabemos que lo que admiraban eran el muy antiamericano nacional-fundamentalismo de Bush).

       Lo he escrito aquí mismo varias veces: la Alianza de Civilizaciones es un proyecto estratégico, o sea, a largo plazo. Que nadie espere resultados en cuestión de meses, es una acción cuyo desarrollo y resultados se miden en lustros. Se sitúa en el terreno de lo político e ideológico, lo que los anglosajones llaman "the battle for hearts and minds" (la batalla por los corazones y los cerebros). Y es un complemento de la acción policial, no un sustituto como dicen los demagogos de nuestra derecha.

      De lo que se trata es que la comunidad internacional ofrezca a los árabes y musulmanes una alternativa humanista y democrática de alcance universal al fundamentalismo violento de los Bin Laden y compañía. Todas las civilizaciones que merecen ese nombre comparten una serie de elementos comunes que hay que poner de relieve a través de la educación, la comunicación y la acción política. Estamos hablando, básicamente, del respeto a los derechos humanos.

       Por eso la iniciativa fue apadrinada desde el primer momento por Turquía, un país musulmán que camina por la senda de la democracia, los derechos humanos y la integración en Europa. Y por eso acaba de adoptarla Obama, un presidente que ha terminado con el ordeno y mando de Bush y quiere que el mundo vuelva a ver a Estados Unidos como una potencia amistosa, constructiva y progresista.

      Hay que ser muy rácano para negarle a Zapatero la importante victoria diplomática que acaba de obtener con la decisión de Obama, y que se suma a la presencia de España en el G-20. Y hay que tener una visión muy corta para no darse cuenta de que lo cosechado por el presidente del Gobierno en materia internacional en este su segundo mandato es fruto de lo sembrado durante el primero: reconciliación con Francia, Alemania, América Latina y el Magreb, papel muy activo en Naciones Unidas, propuesta de Alianza de Civilizaciones, regreso de las tropas de Irak y negativa a arrodillarse ante Bush. 

Publicado por Javier Valenzuela. WWW.javiervalenzuela.es

 

sábado, 7 de marzo de 2009

La panda de presuntos chorizos.


Éstas ya no son filtraciones, ni rumores, ni dimes y diretes, ni murmuraciones, infundios o calumnias, no. Éstas son imputaciones penales hechas por un juez de instrucción nominatim a diversas personas aforadas y a otras que, no siéndolo, están ya en el trullo sin fianza. Ya se sabe que son imputaciones formuladas por el juez Garzón quien ha pasado de ser quintaesencia de la honrada judicatura y personificación misma de la independencia y la competencia judiciales a ser una especie de bolchevique sediento de sangre conservadora, genuflexo a las órdenes del PSOE, miserable chequista, "golfo" y "cabrón con pintas" según la derecha de toda la vida cuyo respeto por la independencia del poder judicial es análogo al que sienten por la vida amorosa de su perro y se acaba allí donde los jueces pretenden cumplir con su deber.

Por fortuna para todos esa oleada de improperios ese linchamiento moral del juez desde las baterías mediáticas y los chiringuitos conservadores tendrán el mismo efecto que una cerbatana contra un acorazado. La maquinaria de la justicia está en marcha, el proceso penal sigue su curso y el panorama que pintan los autos judiciales (no ya filtraciones o rumores, sino afirmaciones contundentes) pone los pelos de punta. La Comunidad Valenciana presidida por un Beau Brummel que, al parecer, se costeaba la figura de dandy mediante especies de potlatchs a que son tan aficionadas ciertas tribus del Pacífico, fiestas en las que todo el mundo se hace regalos al objeto de redistribuir la riqueza. Lo que sucede es que, siendo de derechas, estos redistribuyen la riqueza siguiendo el Evangelio según San Mateo (25, 29) y San Marcos (4, 25) cuando dicen que al que tiene se le dará y prosperará y al que no tiene se le quitará hasta lo que parece que tiene, versión sagrada del principio neoliberal de enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres porque así prosperamos todos. Y, no crean, hay gente que se toma esto en serio. O afirma que se lo toma en serio y otros que los votan.

El espectáculo de cobros de comisiones, contratas fraudulentas, desvíos de cuentas, concesiones irregulares, licitaciones a la remanguillé, etc no tiene pinta de ser una fabulación de la Dirección General de Conjuraciones dependiente del Ministerio del Interior, a las órdenes del taimado señor Rubacaba. Es real. La prosa del juez Garzón pone al descubierto una especie de lonja del mangoneo, el lugar en donde el sector privado del hampa (personificado supuestamente por el señor Correa) se relaciona con un sector público cuya ideología consiste como bien se sabe en privatizar todo lo público y cuya páctica reside en lo mismo y a pie de obra, como bien se ve.

Por descontado todos los imputados tienen derecho a la presunción de inocencia y en tanto no estén condenados en firme son considerados inocentes, aunque unos inocentes sui generis por cuanto es obvio que uno no espera ver a un inocente -si el señor Correa lo fuera- entre barrotes porque sí o porque esté más guapo. Y quienes con ellos tropiezan son presuntos imputados en sus presuntas tramas delictivas que abarcan una copiosa red ciudadana con responsables políticos de los ayuntamientos ricos del Noroeste, Pozuelo, Majadahonda, Boadilla del Monte todos del PP, faltaría más, todos con rolex, polos de Lacoste y náuticos de Giannino Culi (una marca que acabo de inventarme pero suena muy verosímil) y todos, según parece, dedicados al trinque.

Y en Madrid, parecido horizonte penal con algún consejero de la Comunidad de esos que si no está espiando a los miembros de su propia familia es porque está conduciendo una moto de fórmula 1 para repartir folletos de jardines.

El juez Garzón se ha inhibido en favor de los Tribunales Superiores de la Comunidad Valenciana y de Madrid. Es de esperar que si, como parece, los magistrados del valenciano son muy amigos del señor Camps, principal imputado, se abstengan en la causa. No dudo de que así será, aunque sospecho que el señor Camps cree que puede poner a los jueces a su servicio como, según dicen las malas lenguas, tiene el señor Fabra a los suyos de forma que la instrucción ya dura más de cuatro años sin que haya fecha para la vista oral a la espera de que los delitos prescriban

Y eso porque está aforados. Nadie parece cuestionar esta condición del aforamiento. Sin embargo es perfectamente cuestionable porque rompe el principio de igualdad ante la ley y crea un privilegio a favor de los diputados que pueden, incluso, negar a los jueces competencia para perseguir penalmente a uno de los suyos rechazando el correspondiente suplicatorio. No es que crea que si hay un suplicatorio para procesar al señor Camps éste vaya a movilizar a las Cortes valencianas pidiéndoles que no lo concedan. Y digo que no lo creo porque supongo que antes la dirección nacional de su partido, a tono con los propósitos formulados hace dos días por el señor Rajoy, forzará su dimisión.

En fin, no quiero extenderme mucho pero ¡vaya tropa!

Publicado por Ramón Cotarelo en Palinuro.

 

sábado, 28 de febrero de 2009

El hoyo perfecto


Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique y uno de los más agudos analistas de la situación mundial, llamó a la actual crisis económico-financiera «la crisis perfecta». Putin, en Davos, la llamó «la tempestad perfecta». Yo por mi parte la llamaría «el hoyo perfecto». El grupo que compone la Iniciativa Carta de la Tierra (M. Gorbachev, S. Rockfeller, M.Strong y yo mismo, entre otros) advertía hace años: «no podemos continuar por el camino ya andado, por más llano que se presente, pues más delante se encuentra un hoyo abismal». Como un estribillo lo repetía también el Foro Social Mundial, desde su primera edición en Porto Alegre en el año 2001.

Pues bien, ha llegado el momento en que el hoyo ha aparecido. Dentro de él han caído grandes bancos, fábricas tradicionales, inmensas corporaciones transnacionales. Fortunas personales de miles de millones de dólares se han unido al barro de su fondo. Stephen Roach, del banco Morgan Stanley, también afectado, confesó: «Se equivocó Wall Street. Se equivocaron los reguladores. Se equivocaron las agencias de evaluación de riesgo. Nos equivocamos todos». Pero no tuvo la humildad de reconocer: «Acertó el Foro Social Mundial. Acertaron los ambientalistas. Acertaron grandes nombres del pensamiento ecológico como J. Lovelock, E. Wilson y E. Morin».

En otras palabras, los que se imaginaban señores del mundo -hasta el punto de decretar alguno de ellos el final de la historia-, que sostenían la imposibilidad de toda alternativa y que en sus concilios ecuménico-económicos promulgaron los dogmas de la perfecta autorregulación de los mercados y de la única vía, la del capitalismo globalizado, han perdido ahora todo su latín. Andan tan confusos y perplejos como un borracho por una calle oscura. El Foro Social Mundial, sin orgullo pero con sinceridad, puede decir: «nuestro diagnóstico era correcto. No tenemos todavía la alternativa pero una cosa es segura: este tipo de mundo ya no tiene capacidad para seguir y proyectar un futuro de inclusión y de esperanza para la humanidad y para toda la comunidad de vida». Si continúa, puede poner fin a la vida humana y herir gravemente a la Pachamama, la Madre Tierra.

Sus ideólogos tal vez no crean ya en dogmas y se contenten con el catecismo neoliberal, pero andan buscando un chivo expiatorio. Dicen: «No es el capitalismo en sí el que está en crisis. Es el capitalismo de corte norteamericano que gasta un dinero que no tiene en cosas que la gente no necesita». Uno de sus sacerdotes, Ken Rosen, de la Universidad de Berkeley, por lo menos ha reconocido: «El modelo de Estados Unidos está equivocado. Si todo el mundo utilizase el mismo modelo, nosotros ya no existiríamos».

Hay aquí un engaño evidente. La razón de la crisis no está solamente en el capitalismo estadounidense como si hubiera otro capitalismo correcto y humano. La razón está en la lógica misma del capitalismo. Ya J. Chirac y una gama considerable de científicos han reconocido que si los países opulentos situados en el Norte quisiesen generalizar su bienestar a toda la humanidad, necesitaríamos por lo menos tres Tierras iguales al actual.

El capitalismo es, por su propia naturaleza, voraz, acumulador, depredador de la naturaleza, creador de desigualdades y sin sentido de solidaridad hacia las generaciones actuales y mucho menos hacia las futuras. No se le quita la ferocidad a un lobo haciéndole algunas caricias o limándole los dientes. El lobo es feroz por naturaleza. Igualmente, el capitalismo, poco importa el sitio donde se realice, ya sea en Estados Unidos, en Europa, en Japón o en Brasil, cosifica todas las cosas, la Tierra, la naturaleza, los seres vivos y también a los humanos. Todo forma parte del mercado, y de todo se puede hacer negocio. Este modo de habitar el mundo regido solamente por la razón utilitarista ha cavado el hoyo perfecto. Y ha caído en él.

La cuestión no es económica. Es moral y espiritual. Solo saldremos del hoyo a partir de otra relación con la naturaleza, sintiéndonos parte de ella y viviendo la inteligencia del corazón que nos hace amar y respetar la vida y a cada ser. De lo contrario, continuaremos en el hoyo en el que el capitalismo nos ha metido.

Leonardo Boff

Dos comentarios anónimos sobre el artículo.


El  monstruo llamado Sistema Capitalista Mundial está gravemente enfermo y bajo intenso tratamiento incorrecto  en la UCI.

En manos de semejante monstruo,  la humanidad entera está sumida en un grave peligro.

La crisis actual del sistema capitalista imperialista es la mayor de toda su historia; no hay posible solución pacífica, o revolución socialista mundial, o una nueva guerra imperialista de dimensiones catastróficas a escala planetaria.

No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita

Se trata de un mensaje de amor, de hacer un mundo en común con los otros, se trata de vivir.

Se trata que dejar de esquilmar la naturaleza y a nuestros semejantes a través del desarrollo, el progreso, el consumo y el crecimiento.

Se trata también de construir una sociedad desde la sencillez, junto a los otros.

Muchas personas, muchas organizaciones, muchos pueblos ya están en ello -Chiapas, Movimiento de los sin tierra, Vía Campesina...

Salud y alegría 

sábado, 21 de febrero de 2009

Desigualdad y crisis financiera.


El que fue Secretario de Trabajo con Clinton, Robert Reich, un estudioso progresista del mercado del trabajo y las desigualdades, ha publicado un artículo en el que comenta una coincidencia significativa. En 1976, el 1% más rico de la población de Estados Unidos poseía el 9% de la riqueza. Ahora, después de estos años de políticas neoliberales, ya acumula el 20%. Pero la coincidencia que señala Reich es que este volumen, el 20%, es justamente el que el 1% más rico de la población de entonces poseía en... 1928. ¿Una simple coincidencia?
Reich comenta otros dos datos interesantes. Uno, que en 1994 había en Estados Unidos 38 millones de personas sin seguro médico y ahora, después de la era Bush, 44 millones. El otro, que la fracción del crecimiento de las rentas que se apropia el 1% más rico pasó de ser el 45% en la etapa de Clinton al 73% en la de Bush.
Un buen ejemplo de lo que en realidad es el "patriotismo" del que presume la derecha radical: la confusión del conjunto de la patria con sus miembros más ricos.
Yo tampoco creo que sea una mera coincidencia el que la crisis se esté produciendo justo después de esta época de gran deterioro en la distribución de la riqueza. Todo lo contrario. 


Lo que me parece que ha ocurrido justamente es que las políticas neoliberales han traído consigo la debacle en la que nos encontramos.
La acumulación inmensa de riqueza en las clases más ricas y la generación de beneficios multimillonarios se ha realizado a costa de depauperar a la inmensa mayoría de la sociedad y de empobrecer relativa e incluso absolutamente a las clases trabajadoras. Esto último ha deteriorado su capacidad de compra global, lo que ha reducido la capacidad potencial de crecimiento de las economías y, en consecuencia, ha disminuido la posibilidad de alcanzar beneficios de la misma magnitud en los mercados productivos, lo que ha ido expulsando cada vez más capitales y recursos desde la economía real a la financiera.
Pero en esta última lo que se ha ido acumulando es capital especulativo y lo que se han producido han sido continuas burbujas al amparo de la legislación permisiva y de la propensión al fraude y al cortoplacismo que suele ser consustancial con la economía de casino.
Ese es el origen material de la crisis y no hay que ser demasiado inteligente ni un economista de otro mundo para percatarse de que no se podrá salir de ella si no es cambiando radicalmente esta pauta de distribución de la renta y penalizando con fuerza la actividad especulativa y la deriva hacia ella de los capitales.

Juan Torres López.

Transcripción. El Zapatazo.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Los Banqueros


¿Qué hacer con estos banqueros? Se cuenta que en los primeros días de la banca, allá por los siglos XVI y XVII, los banqueros, por lo menos en Europa central, eran por lo general calvinistas, gente con un código moral exigente que, durante cierto tiempo, tuvo el loable escrúpulo de aplicarlo a su profesión. Tiempo que sería breve, visto el infinito poder corruptor del dinero. En fin, la banca mudó mucho y siempre para peor. Ahora, en plena crisis económica y del sistema financiero mundial, comenzamos a tener la incómoda sensación de que quien saldrá mejor parado de la tormenta serán precisamente los señores banqueros. En todas partes, los gobiernos, siguiendo la lógica del absurdo, corrieron a salvar la banca de los apuros de los que, en grande parte, había sido responsable. Millones de millones han salido de las arcas de los Estados (o del bolsillo de los contribuyentes) para reflotar a centenares de grandes bancos, de manera que puedan retomar una de sus principales funciones, la crediticia. Parece que hay señales graves de que los banqueros se crecieron, considerando abusivamente que ese dinero, por estar en sus manos, les pertenecía, y, como si esto no fuera suficiente, reaccionan con frialdad a la presión de los gobiernos para que se ponga rápidamente en circulación, única manera de salvar de la quiebra a miles de empresas y del desempleo a millones de trabajadores. Está claro que los banqueros no son personas de confianza, la prueba es la facilidad con que muerden la mano de quien les da de comer.

El Zapatazo.