jueves, 25 de octubre de 2007

DESDE QUE TE VI VENIR, DIJE:



A este titulo cada uno responde de una manera, unos dicen: A por la burra viene.

Yo suelo decir: Serás muy buen albañil pero a mi tejao no te subes.

Esto quiere decir que no se acepta, no se cree en alguien, por la manera de venir, de llegar o de aterrizar, para llevar a cabo alguna función que nos pueda afectar en algo a los demás. Y nos ponemos en guardia.

Gobernar no es nada fácil, y menos en la actualidad con gobiernos democráticos, sobre todo en estos pueblos pequeños donde se cumple ese viejo dicho de: Pueblo pequeño infierno grande, y cuando más pequeño es el pueblo, más grande es el infierno.

En los Ayuntamientos, confluyen todos los intereses de los ciudadanos, y hay que hilar muy fino, para cumplir con la función a la que se comprometen los elegidos, si quieren dar una respuesta acertada y satisfactoria a los electores.

Cuando se plantean las elecciones municipales en estos pueblos, hay personas que deciden integrarse en las diferentes candidaturas, para dedicarle un tiempo de su vida a la política local.

Puede haber dos enfoques en estas decisiones: Uno, aportar un granito de arena, unido a los demás para que el pueblo mejore sus servicios. Y dos, por otras razones no confesables en ese momento, y que con el transcurrir del tiempo, aparecen como una cruda realidad.

A los primeros, a los del grano de arena, se les ve con ilusión, y esta va creciendo con el avance de la campaña, no digamos ya cuando se conforma la mayoría, y se sabe que se ha de gobernar. Miel sobre hojuelas.

A los segundos, se les da bien disimular con la ilusión, pero quienes son fieles observadores de lo que acontece en el pueblo, de su problemática y de la manera de afrontarla, los ven venir, y entonces piensan: A mi tejao, note subes.

No todos perciben estas intenciones ocultas, y pasado un tiempo tienen que sufrir el desengaño, lamentando el error al depositar su voto.

Ahora en Orcera se ha engañado a demasiada gente con intenciones ocultas. No parece que lo prometido este en consonancia con lo que esta sucediendo. Ya no hay solución, esto es para cuatro años, hay que aguantar como sea, y posteriormente cada uno saque sus conclusiones. Que no decaiga la alegría. Ya solo falta ser bendecidos, por aquello de: Al que Dios se la de, San Pedro lo bendiga. Porque si no es así, vaya tela.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

No, macho, no, el pololazo no ha cambiado para alabarme, ha cambiado para dejar de insultar y despreciar a tus convecinos. Al menos eso esperamos.

A mí nadie me tiene que alabar, pero tampoco permito que nadie me insulta ni me desprecie.

Supongo que a ti te pasará lo mismo...

Remoti dijo...

No entendemos haber insultado ni despreciado a nadie, al menos no ha sido nuestra intención. En todo caso, como se apunta en el otro comentario, se tendría que sustanciar en otra instancia.
Lo de alabar es una expresión para demostrar nuestra actitud de rectificación, si con ello se entendía mejor.
Coincido también, en que a mi me pasaría lo mismo.

Anónimo dijo...

Agradezco tu actitud y tu nuevo talante. En lo sucesivo todos seremos más respetuosos.

Un saludo.

Anónimo dijo...

No se porque os habeis dejado llevar por la crítica barata, el pololazo era el mejor de los blog.
Espero que este no deje de lado la buena crítica irónica, que no todos entienden o no quieren entender.
saludos!

Anónimo dijo...

me alegro que vaya todo bien y sion problemas con nadie. Por lo menos parece que la distracción ha vuelto. Seguid así

Remoti dijo...

Gracias, y por nuestra parte lo intentaremos, pues lo valiente no quita para lo cortes.
Saludos